Anoche la tentación durmio en mi cama y comparti con ella mi almohada le dije vete no quiero caer de nuevo en tus redes pero no es fácil el olvido.
Cuando tu recuerdo me envuelve, cuando tus palabras encienden la llama que a cuidar me dejaste, cuando tu voz sin saberlo desdobla mis ansias, rompe mis alas sembrando en mi el anhelo de seguir siendo tu sueños.
Es un espada de Damocles la tentación... y caemos y caemos y caemos
ResponderEliminarUn saludo desde Colombia, y bienvenida a este mundo bloguero